Durante
siglos los Dimri han sido los sacerdotes del templo de Badrinath,
uno de los lugares más
venerados de la India. A la temprana edad de siete años, Shashi
fue iniciado por Swami Brahmananda Saraswati. Durante el tiempo que
vivió en un monasterio aprendió sánscrito y
emprendió el estudio de los Vedas, las Upanishads, los Puranas
y otros textos sagrados, lo mismo que la filosofía, la mitología
hindú y el yoga. Shashi estudió filosofia oriental-occidental
en la Universidad de Benares.
Durante
sus viajes por toda la India, Shashi tuvo oportunidad de conocer,
interactuar y recibir las biendicones de grandes maestros como
Swami Shivananda, Shri Anandamayi Ma, Paramahamsa Swami Muktananda,
Swami Gangeshwarananda, el ilustre ciego erudito en los Vedas,
así como del gran hatha yogi
B.K.S. Iyegar. Permaneció en el áshram de Shivananda,
cerca de Rishikesh, durante 18 años bajo la guía de
su maestro espiritual Swami Krishnananda, quien fue también
guía de BKS y Gita Iyengar por muchos años.
Shashi
ha sido guía de
numerosas expediciones a las regiones más remotas de los Himalayas,
habiéndose iniciado en la práctica del alpinismo desde
su infancia. Shashi no sólo heredó las tradiciones
de su familia, sino también el talento para la música
y la pintura. Quince años de ardua disciplina y austeriades
completaron el entrenamiento formal de shashi en la ejecución
de la tabla bajo la dirección de Shri Pavatikar Maharaj,
gran santo y músico de Badrinath.
Shashi
llegó a México
en 1982 invitado por un grupo de cardiólogos, neurólogos
y psiquiatras mexicanos del Hospital Español. Su intención
era valerse del yoga para la curación de pacientes con problemas
cardiacos y neurológicos. El experimento fue todo un éxito.